Más
Platón y menos Prozac es un libro que rompe con el mito
de que la filosofía sólo sirve para perderse en un
laberinto de pensamientos sin rumbo, que en nada aportan
a solucionar los problemas cotidianos que nos apremian.
Es un libro que llega en el momento preciso, cuando
muchas personas piensan que sólo una pastilla podrá
aliviar rápidamente su angustia, y no tienen la
paciencia ni la disposición para comenzar con una
terapia psicológica.
Su
autor, un filosofo que ha buscado la utilidad de esta
disciplina en la vida diaria, propone una forma
diferente de resolver conflictos, a través de un
rápido análisis sobre el problema que estamos
enfrentando, cuáles son las salidas de las que
disponemos, y cuál es la forma de solucionarlo siendo
consecuentes con nuestros valores y nuestras emociones,
para quedar en paz con la decisión tomada.
Para
comenzar a leer hay que quitarse el prejuicio de que la
filosofía es un tema enredado, y muchas veces
infértil, para la agitada vida que debemos llevar hoy.
Hay que olvidar el viejo concepto de filosofía para
integrar uno nuevo, que se irá revelando desde las
primeras páginas a través de un relato ágil, para
nada complejo, donde el autor entrega herramientas para
tomar distancia de los problemas, observarlos como algo
que tiene solución y que, de hecho, han sido
enfrentados por la mayoría de las personas a lo largo
de la historia, y que finalmente serán resueltos por
nosotros mismos de la manera que más conformes nos
deje.
El
libro rescata pensamientos de las más diversas
corrientes filosóficas, orientales y occidentales, para
que a través de ellas se encuentre una guía en la
búsqueda de soluciones. En complemento a ello Marinoff,
narra algunas de sus experiencias como "asesor
filosófico", donde personas comunes y corrientes
lo visitan para desarrollar una conversación analítica
que los lleve a ver con mayor claridad la salida que
buscan. La asesoría filosófica, que aún no tiene
expresiones en nuestro país, es una conversación (que
puede durar desde una hora hasta varias sesiones, que no
se extienden más allá de un par de meses), donde el
filósofo entrega los pensamientos más adecuados para
la persona y su conflicto, con el objeto de que ella
logre desarrollar su propio análisis.
A
diferencia de las terapias psicológicas, las
filosóficas se centran en un problema específico del
presente, dejando de lado la historia de la persona, y
observan no sólo las emociones que imperan en ese
momento, sino que principalmente la racionalización que
la persona hace de su problema, ayudando a establecer un
orden en los pensamientos para dar con una salida
coherente a cada forma concebir el mundo. De esta manera
no se descalifica la utilidad de los remedios y las
terapias para algunos casos, sólo se entrega una
herramienta más para ampliar la visión de nuestra
propia vida.
Si
bien este no es un libro de autoayuda, resulta atractivo
para todos aquellos que se ven enfrentados a un momento
complejo, o a un conflicto cotidiano, y quieran ampliar
su visión y capacidad de análisis, para encontrar una
solución rápida y coherente. Además es una lectura
interesante para sobrevolar el camino que ha recorrido
la filosofía a lo largo de la historia, descubriendo
las ideas más sabias que han salido de la cabeza de
algunos hombres. Y si le asustan las casi 400 páginas,
tenga presente que es un libro escrito para que pueda
ser leído por cualquier persona, aunque no recuerde
nada de sus clases de filosofía en el colegio. Puede
además seleccionar las partes que más le interesen, ya
que reúne historia, reflexiones y experiencias
personales. Pero de seguro irá despertando su
curiosidad haciéndolo llegar hasta las últimas
páginas con la satisfacción de haber encontrado una
mirada diferente para enfrentar la vida de un modo más
reflexivo y humano.