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¿Examen
de Pelo?
Mucha preocupación causa, a la hora de postular
a un trabajo, los exámenes de admisión que las empresas aplican
a todos sus futuros miembros. A la entrevista psicológica con sus test
correspondientes, hoy, en ocasiones, se suman exámenes médicos y
el examen de pelo. En este último nos queremos centrar en el presente comentario.
El examen de pelo cumple, en algunas empresas, la función de detectar
a personas que son consumidoras de algún tipo de droga, con el fin de no
dejar entrar a la empresa a posibles adictos. Lo que está en el centro
de la polémica es, que este examen se practique dentro de los requisitos
para entrar a una empresa. Hasta donde llega el límite para inmiscuirse
en la vida privada de las personas, es lo que salta al tapete de la discusión.
En Estados Unidos hace ya un tiempo que se dejaron de hacer tests psicológicos
y entrevistas referidas a la vida personal de los postulantes. Es más,
los que consideran que se han sobrepasado en preguntar intimidades pueden demandar
y llegar a ganar juicios legales por esta causa.
Ahora bien, en nuestro país generalmente las empresas barajan una serie
de variables antes de contratar a una persona. Se recoge un perfil en abstracto
que describe las competencias que las personas deben cumplir, se recluta a los
postulantes que se acercan a éste y se contemplan variables según
el cargo buscado, formación educacional, experiencias laborales, aptitudes
que se deben tener, nivel sociocultural y expectativas de renta. Estos son los
motivos por lo que se aplican las múltiples las pruebas psicológicas
que los postulantes generalmente tienen que rendir: para encontrar un acuerdo
entre los buscado y las características de las personas que postulan, además
de medir el potencial y hacer un pronóstico laboral de desempeño.
El debate es ¿qué pasa con las personas que son consumidores
ya estando dentro del ambiente laboral? ¿Qué sucede si son consumidores
en horario no laboral? Hay empresas que han realizado el examen de pelo a todos
sus empleados, no sólo a los que están en proceso de postulación
a algún cargo. En estos casos nos encontramos con un vacío legal
de la legislación laboral de nuestro país. En ellas, está
contemplado el consumo de alcohol dentro de las horas de trabajo como causal de
despido, así como el estado de interperancia en los empleados. Sin embargo,
no hay legislación con respecto a la droga, no siendo causal de despido
el consumo de drogas, sí el tráfico de éstas. ¿Qué
hace la empresa con un examen de pelo positivo de uno de sus empleados? Por otro
lado, muchas personas argumentan que la empresa no puede meterse en la vida privada
de sus empleados si es que éstos no tienen problemas con respecto a su
productividad. Los que argumentan en contra del examen de pelo dicen: ¿
qué importa si consume, si cumple con sus responsabilidades?.
La empresa defiende el examen y lo utiliza según su cultura organizacional:
si ésta se preocupa o no de que sus empleados cumplan con cierta homogeneidad
valórica que a ellos como empresa les acomoda, y que, en caso de un postulante
o empleado consumidor, pueden ir en contra de dichos valores. Hay empresas que
para combatir el problema, una vez pesquisado al consumidor, han propuesto otro
tipo de resolución, como por ejemplo, pagar el proceso de rehabilitación
de su afectado. Cabe señalar que esta práctica es muy escasa dentro
de nuestra realidad empresarial nacional.
Muy publicitado fue el caso de un equipo de fútbol que sometió
a todos sus futbolistas a un examen de pelo con el fin de evitar casos de doping
positivo o personas consumidoras de alguna droga dentro del grupo. Muchas fueron
las especulaciones que giraron en torno a que varios futbolistas se cortaron el
pelo "al rape" esa misma semana. ¿Qué iba a pasar si a
alguno de los ídolos les resultaba el examen positivo?. Este caso ha sido
el más conocido en el ambiente nacional y el de mayor polémica,
quizás antes de esto, el famoso examen poco se conocía en el debate
público.
Más allá del examen o no de pelo, las preguntas quedan planteadas
y apuntan a un tema netamente valórico moral: ¿Hasta donde se puede
indagar acerca de la vida privada de las personas?, ¿Las empresas deben
o no hacer "vista gorda" al posible consumo de drogas, que ya es un
problema a nivel mundial?. Lo invitamos analizar su postura frente al tema.
María Elisa Salah. Psicóloga
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